Por Gustavo Di Palma
Nadie que no tenga intereses creados puede aseverar inequívocamente que la gestión bechista de Pilar finalmente será bendecida por la voluntad popular para quedarse cuatro años más al frente del pintoresco edificio de la calle General Paz 1.262. Los frentes de conflicto político abiertos (especialmente con el partido de origen, la UCR), el océano de cuestiones que separa al Ejecutivo y al Concejo Deliberante (hecho que mete ruido permanentemente en el mundo mediático local) y el lastre que significa encontrarse vinculado a un proyecto político nacional de futuro incierto, constituyen un reguero de molestas piedras en el tortuoso camino que aún deben recorrer Diego Bechis y su equipo hasta el año 2011.
Con el pilareño medio nunca se sabe, su psicología social es un tanto intrincada. A muchos provoca escozor el estilo frontal y exento de sutilezas que caracteriza al intendente (prefieren un perfil un tanto más pulcro, a tono con la tradición de Pilar). A otros les importa muy poco este dato y los cautiva la dinámica que imprime a cada jornada de trabajo, con un ritmo que sus propios colaboradores admiten que es dificil de seguir. A muchos radicales les molestó que estableciera una fraternal alianza con el kirchnerismo, pero muchos pilareños, desprovistos del prisma partidario, creen que todo vale cuando se trata de conseguir beneficios para la ciudad (algo así como la supremacía de la ética de la responsabilidad frente a la ética de los principios, que plantea Max Weber en su teoría sobre el poder).
La proximidad con los sectores populares, en una mezcla de médico de pueblo y lider político carismático, es un aspecto que seguramente muchos correligionarios (o ex correligionarios) no pueden entender, quizás por una ineslaticidad propia de cierta tradición partidaria que caracteriza a algunos sectores preponderantes dentro del añejo partido. Pero tampoco lo pueden entender muchos compañeros (peronistas, claro), que cargan como un estigma la dificultad para llenar el espacio que dejó vacío el Chiche Gamaggio, mientras muchos de sus simpatizantes ven con agrado el estilo bechista que les trae algunos recuerdos del desaparecido lider del PJ. Esto sin dudas hace ganar adeptos, pero genera suspicacias, siembra el camino de recelos y adversarios dispuestos a dar dura batalla para frenar a la locomotora que tiene como andén el edificio de la calle General Paz.
De todas maneras, hay un dato clave: Diego Bechis es un animal político, un hombre que reconoce la verdadera dimensión del poder y la ejerce casi por osmosis. Y es esa virtud propia de no muchos en la política local lo que lo lleva a provocar permanentes golpes de efecto, como esto de convertir a Pilar en la sede del primer matrimonio igualitario de toda la provincia y hasta donde se sabe, del país.
Y no son muchos a nivel local los que tienen la virtud de ejercer el poder hasta cuando duermen. Para la mayoría, el poder se ejerce, cuanto mucho de 7 a 14. Cuanto mucho, sentados en una mesa de bar. Esa visión del poder lleva a que hoy exista una escasez de política que pueda motivar a la sociedad y a los que militan.
Frente a los golpes de efecto, frente a las disputas (aunque más no sea mediáticas), frente a las señales de que hay una sociedad viva allí en Pilar, en Río Segundo la política murió por inanición. La política, en definitiva, parece ser el espacio para que los pícaros de siempre hagan la planchita durante cuatro años, usufructuando alegremente algunos pocos resortes del poder que los hacen sentir los mejores del barrio, pero sin generar hechos políticos coherentes que al menos permitan hablar de que existe un proyecto basado en un genuino concepto de poder. Como todos los de siempre quedaron, en mayor o menor medida, al abrigo del particular concepto de poder que impera en Río Segundo, en esta ciudad con reminiscencias pueblerinas no existen las diferencias partidarias: el negocio, en definitiva, salió redondo y dejó satisfechos a todos los contendientes. El problema es que nadie que esté afuera de este verdadero "pacto hobbesiano" aparece en el horizonte... en Río Segundo nadie se debe hacer problemas por la sutileza y por el estilo frontal. Eso solamente importa del otro lado del río.
porque serÁ que lo tratan de animal politico al diego alejandro bechis´, si lo unico que hace estrabajar por la ciudad que crece dia a dia en todos los anbitos seguro que se equivoca pero no lo hace de mala onda,sino que lo programa juntos a sus colaboradores es en veneficio de todo su ciudadania, segui asi DIEGUITO que tenes ganado 4años mas diego,diego,diego¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡QUE TE SIGAN LOS BUENOS
ResponderSuprimirun saludo para uno de los grandes intendentes que ha tenido Pilar. Gracias por pensar en todos sin distincion alguna.
ResponderSuprimirFuaaa!!! que palabritas!!! jeje
ResponderSuprimirtodo eso salio de vos gustavo???
nada mas que excelente pive un analista de la pta madre lastima que no te postules vos...
solo agregar que bechis no esta solo tiene un grupo de trabajo al lado que viven para la muni, igual que lo tenia gamagio, no solo los meritos son para ellos sino para el grupo de trabajo que formaban y forman.
Lo cual ocurre tambien en rio segundo
un hermoso grupo dedicado a reventar el pueblo jajaaj
Felicidades gente de pilar y mis condolencias gente de rio 2
hasta siempre....
CABEZA!:!:!:!
BECHIS es sinonimo de trabajo, BESSO es sinonimo de beso. fer
ResponderSuprimirBECHIS DEMUESTRA LO QUE LOS DEMAS HABLAN.......GOBBI BLA BLA BLA, MONTIEL---MMMMMMM, ((((MEDINA-LAROSLAROS-MEDINA)))ES LO MISMO,,,,NUNCA APORTARON NADA A PILAR......AGUANTE UNA GESTION DE BECHIS QUE MAS ALLA DE LO QUE LOGRE DEJA TODO POR EL CRECIMIENTO DE LA CIUDAD.
ResponderSuprimirBESSO,Integración y Futuro,dice el eslogan, verdad?,yo diría que es:DESINTEGRACION DEL FUTURO.No vemos otro panorama de Río Segundo,ya no quedan esperanzas de que ALGUIEN cambie el modo de HACER para y por el bien de la ciudad.-ya todo está hecho bolsa,todo lo venden para beneficio propio,las diferencias partidarias existen en la campaña electoral,allí sí se nota la oposición,luego...,todo bien y vamos a gobernar juntos total los giles,nos dieron el OK por cuatro años.-
ResponderSuprimirA Río Segundo le hace falta un gran administrador. Alguien que quiera al pueblo, que siempre haya estado presente en la vida pública de Río Segundo. Alguien que como cabeza de la municipalidad no se deje manejar y tenga lo que hay que tener para sacar a Río Segundo adelante.
ResponderSuprimirEse hombre existe, sólo hay que convencerlo que se postule, y, luego, votarlo!